(27)The Holder of Famine (El Holder del Hambre) | Recopilatorioss

(27)The Holder of Famine (El Holder del Hambre)

Posted by Recopilatorioss On 24 may. 2011 0 comentarios



En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier morgue u hospital que puedas encontrar. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar a sí misma “The Holder of Famine” El asistente te sonreirá y se callara oscuramente bajo su aliento, pero de cualquier forma ignorara tu pedido. Dile “Yo puedo saciar su apetito” y levantara una ceja incrédulamente, pero se pondrá de pie para llevarte a un pasillo, antes de dejarte a tu suerte.

El pasillo comenzara lentamente a convertirse en uno nuevo, absolutamente diferente de los ordinarios de la institución donde estabas. Las paredes estarán llenas de cicatrices de viruelas, el suelo lleno de cuerpos demacrados y cadáveres mutilados. El asistente no pondrá atención en la muerte que lo rodea mientras te lleva, y es mejor que tú hagas lo mismo. Habrá una puerta trampa, detrás de ti, hecha de madera podrida y hierro oxidado. Ábrela cautelosamente, y mira abajo a la obscuridad.

Si ojos de rojo sangre están mirándote, inmediatamente grítale, “No soy tuyo!” Si los ojos desaparecen, es seguro proceder. Si la criatura comienza a gruñir, cierra tus ojos y reza por una muerte rápida, por mas desagradable que sea.

Una vez acabes de descender por la obscuridad, la puerta trampa se cerrara y bloqueara detrás de ti, dejándote solo en un silencio infernal. No muevan una pulgada, no hables, no respires; eventualmente, cuando tu visión sea borrosa, velas estarán encendidas a tus pies. Estas a salvo, por ahora.

Las verlas iluminarán un camino para ti. Aventúrate fuera del camino, por cualquier motivo, y serás consumido por la oscuridad que la luz mantiene a raya. El camino será largo, y estarás cansado y hambriento; pasa de todo lo que la criaturas te ofrezcan pasando por la oscuridad. Incluso mirar estos regalos invitara a la muerte.

Al final del camino, las velas se alinearan a si mismas en un circulo de alrededor del radio de la pierna de un hombre. En el centro estará una mesa pequeña, con un pequeño mantel y una bandeja de plata puesta en ella. Detrás estará el cadáver de de una mujer obesa, colgando sin emociones del lazo de su cuello. Su hedor asaltara tus orificios nasales y la pudrición de su putrefacto y mutilado cuerpo causara que vaciles, pero debes continuar. Cuando llegues, veras dos sillas. Una será hermosa, hecha de caoba y oro-plata. Otra será fea, hecha de madera podrida y cubierta por insectos y manchas. Usa alguna, y tu alma se quedara atrapada en donde te poses.

Cuando te pares tras el cadáver, debes preguntar, fuerte y claro, “Porque fueron consumidos?” El cadáver inmediatamente alzara sus manos a su estomago, rajándolo y abriéndolo hacia ti. La herida sangrara saliva, los intestinos formaran filosas y malevolentes garras, y una lengua masiva hecha de sus intestinos colgara de su mandíbula. El cadáver comenzara a hablar, en un susurro seco y áspero de las horribles y magnificentes crueldades hechas en tiempos anteriores. Como ella hable, debes mirarla al estomago, y no debes moverte o hablar. Hacerlo te consignara a su codiciosas y voraces mascotas.

Una vez haya acabado de hablar, hará una de estas dos preguntas. Si pregunta, “Disfrutaste de mi banquete?” entonces es muy tarde para ti y la pieza está perdida, como tu alma y toda esperanza. Tu fallo resultara en una muerte tan horrible, dolorosa, e insoportable que incluso las almas atormentadas de los malditos pidan piedad por ti. Si pregunta “Eres mi ultima merienda?” entonces responde, rápida y seriamente “Me gustaría cenar contigo”

El cadáver se callara, y después de una larga espera, una brillante y roja manzana rodara por su sangrienta lengua hasta la bandeja de playa. No la comas.

Esta manzana es el Objeto 27 de 538. Es la única cosa que puede satisfacer su hambre.







0 comentarios:

Publicar un comentario

Opina Sobreviviente