(44)The Holder of War (El Holder de la Guerra) | Recopilatorioss

(44)The Holder of War (El Holder de la Guerra)

Posted by Recopilatorioss On 31 ago. 2011 0 comentarios


El cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o casa en medio del camino donde puedas ir por ti mismo. Mira al techo con una expresión aburrida mientras caminas al escritorio principal, y con una voz que parece a medio camino por el mundo pregunta por ver al “Holder of War” recibirás una palmada en el hombro; ahora es seguro bajar la mirada. El asistente sonreirá educadamente y comenzara a caminar, dando un discurso que parece mecánico sobre la historia del asilo. No reacciones a su discurso- es locamente sangriento y esta lleno de descripciones graficas, pero reaccionar en este momento significa tu paso al infierno.

Tras un rato de caminar, llegaras a una puerta elaborada de caoba y oro. Detente frente a ella. Mantén tu espresion de aburrimiento en la cara, posiblemente añadiendo una mueca inexpresiva, pero no reacciones mientras el trabajador te toma por atrás de la camisa, o cambiara su acción a arrancarte la cabeza.

El trabajador te arrojara por la puerta, y oirás el portazo tras de ti. Estas en lo que una vez fue una granja fértil que ahora esta arrasada, descastada y sucia y repulsivamente negra. Soldados vestidos de dos colores – un horrible brillo, de alguna manera aun pintado suciamente de blanco y negro- batallando de las maneras mas horribles posibles, peleando con rifles, cañones, espadas, arcos, todas las armas de guerra que han existido desde el alba de los tiempos.

No te impresiones por este campo de batalla, o los soldados te notaran, pararan sus peleas, e iran por ti con un odio voraz, ya que por ti han dejado de luchar, y en sus locas y enfermizas mentesguerrerasm eso significa que eres la causa de todo su derramamiento de sangre.

Tampoco intentes volver por la puerta. Ella ha caído en el lodo, empujada por un hombre de infantería cargando un rifle con bayoneta. Si le dejas ver lo mejor de ti, te desmembrara en segundos, de alguna manera sin matarte. El dolor de esta experiencia indudablemente llevara a lo que queda de tu mente a la locura.

En vez de eso, deja tu cara aburrida y pon una fría y decidida cara. Camina de forma medida, como militar, hasta que veas una alta estructura de concreto devastado que una vez fue un bunker militar. No te voltees mientras lo haces; la armada ha llegado al terreno, y si te detienes, o cambias tu andar, los tanques te arrollaran.

Una vez hayas entrado al bunker, no prestes atención a nadie que te pida algo o trate de hablarte, no importa cuan desesperados se vean. Todos ellos piensan que eres el enemigo, y en el momento en que respondas, te recompensaran con un cuchillazo en la cara. En vez de eso ve derecho al pasillo frente a ti, al segundo nivel del bunker. Mientas vas por las escaleras, oirás un estallido tras de ti- es el fuego en la puerta de los ataques del destacamento de lanzallamas.

En el segundo nivel, solo hay un hombre sentado en un escritorio, gritando al teléfono. Las escaleras al tercer nivel son una masa de concreto retorcido. El hombre en el escritorio tiene las estrellas de un general, pero no parece darse cuenta de que el teléfono, al igual que todos en el nivel, esta muerto.

Camina hacia el, salúdalo, y con tu mas fina voz militar, grita “SEÑOR!” Dejara lo que hacia y te mirara fijamente. Si piensa que no eres digno de su armada, te desmantelara lentamente con sus manos, y te uniras a el en su muerte. Si piensa que eres digno, se inclinara y observara detenidamente. A el no le gusta perder el tiempo, asique pregunta rápidamente.

A lo único que responderá es “A donde voy, Señor?”

El te lo dirá. Te dirá en tal detalle, en tal horrible detalle, que estarás tentado a estrangularlo. No lo intentes- el es lejos un luchador mas experimentado de lo que tu jamás podrías llegar a serlo, y si caes en la tentación, te encontraras con una muerte desagradable. Cuando termine, dirá “con gusto” y te dará su pistola. Esta es la señal para aceptar el saludo. Toma el arma y ponla en tu pistolera-Si no tienes una, ya sabes”

Una explosión de pronto derribara la pared y desintegrara al general. Por el agujero veraz, en el horizonte, la grande y delgada forma de un misil alzándose.

Cierra tus ojos fuerte y no los abras por nada. Los sonidos de una horrible batalla se irán, hasta que solo quede silencio y suene un ultimo disparo. Abre tus ojos.

Estarás parado en medio de un campo de ondeante trigo. De alguna manera, sabrás que aquí fue donde fue la horrible pelea. Y también sabras, de alguna forma, que estarás en el lugar del general.

La pistola que el te dio es el Objeto 44 de 538. Aprende como usarlo- Le queda un cartucho- Si disparas el ultimo disparo en el momento justo, evitaras el destino del general. Si no, te uniras a el.

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