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PARTE #15
Después de exactamente 350 pasos el trabajador se detendrá, se dará vuelta y sacara un reloj de su bolsillo. Retrocederá la manilla una hora y en este punto, tendrás una hora para completar tu deber. Si no lo haces, entonces no hay palabras para describir tu destino. Las luces se irán por exactamente 3 segundos, y entonces volverán, entonces estarás en un cuarto sin puertas y con una luz rojiza con la forma de un pentagrama. Esto proyectara una estrella de rojo sangre en medio del cuarto donde estará una mesa de cerezo tallado con dos sillas. Siéntate en la silla mas cerca de ti, mira hacia arriba. Mira hacia abajo de nuevo, y un hombre con el pelo largo y sucio estará boca abajo en la mesa. Responderá a una pregunta “Donde se coloco El una vez?”
El hombre hablara no de un lugar que exista en un mapa, pero describirá el cuarto en grotesco y doloroso detalle. Pon mucha atención, el enumerara exactamente que horribles objetos cuelgan de lanzas que sobresalen de la pared. Tienes el resto de la hora para encontrar el cuarto y encontrar Su Trono. Si fallas, te sugiero que te armes; pesado.
Su trono es el objeto 15 de 538. Si son traídos juntos, Puede que regrese una vez más.
#14
En cualquier ciudad, en cualquier país, aventúrate a través de las carreteras y calles solitarias de los barrios bajos, o “la parte mala de la ciudad” Si te cruzas con un hombre desarreglado llevando una botella de licor en una bolsa de papel, con su camisa empapada en sudor y sus pantalones enlodados, no tengas miedo de preguntarle si conoce a alguien que se haga llamar a sí mismo “The Holder of the Adversary”
Más que gustoso, sonreirá como si te conociera, como un viejo amigo con el que compartes una broma interna. No te alarmes; el hombre conoce a quien estas buscando. El menos afortunado de nosotros parece saber de estas cosas. Te guiara a un acceso y casualmente resbalara en el metal con sus botas mugrientas. Echándote una pequeña linterna que alumbrara precariamente, te urgirá que bajes a la obscuridad.
Una vez dentro de las profundidades del sistema de alcantarillado, te darás cuenta de que no hay olor desagradable—ningún olor, de hecho. Pero, girando la linterna y mirando a tus alrededores, te darás cuenta de que estas en un cuarto redondo. En todas las paredes colgaran cuerpos parcialmente descompuestos, sus dueños por siempre suspendidos en un estado de medio-conciencia, sintiendo todo el dolor y horror de estar atrapados en sus cuerpos. Cuerpos tirados en el suelo, y te darás cuenta de que uno cercano te toca. Querrás alejarlo, pero de repente, el olor llega. Es lo más desagradable cosa que podrías haber imaginado: excremento humano y animal, sulfuro, cuerpos podridos, carne ardiendo.
Estarás momentáneamente paralizado por el horror de esto, y cuando te recuperes, haz lo que puedas para no vomitar. Un pensamiento aparecerá en tu cabeza: “Nosotros somos los restos de aquellos que no pudieron hacerle frente al Adversary” Tragaras saliva, asustado, mirando fijamente alrededor tuyo, buscando la fuente de la voz. Pero de repente, los cuerpos comenzaran a explotar, uno por uno, liberando más del horrible olor y bañándote en fluidos sangrientos y cosas gordas que quizá desconozcas.
Los cuerpos se fregaran en el piso, y lo que se alza fuera del verdoso enredo es una criatura de belleza pura. Entre hombre y mujer, depende de ti. No puedes sacar tu mirada de este vistoso y desnudo humano hasta que retrates un retrato de ti—el mejor que pueda haber. Confiado, sonriendo gentilmente, sonrisa paciente, tienen todo lo que tú desearías ser.
Serás llenado por un celo repentino, una ira total, una necesidad de destruir este perfecto tu. No lo hagas. Si lo haces, estarás perdido en la ira del Adversary—el eterno tormento del maldito que has atestiguado antes. Solo una pregunta viene a tu mente para preguntarle a la exquisita criatura: “Que podrían destruir?”
El Holder of the Adversary reirá melódicamente, condescendientemente, y te explicara como si fueras un niño pequeño la respuesta a tu pregunta. No se salta ningún detalle, incluso el más horrible. Extrañamente, como sea, la historia es interesante y calmante de oír, y te encontraras absorbido en una fascinación de niño con el Holder. Asemejaras la historia del Holder a una que te conto un ser amado o un guía cuando eras pequeño, y sabrás que ahora tienes la llave para derrotar al Adversary—esa que el Maldito no pudo adquirir.
“Que harás ahora, mi niño?” El Holder te preguntara, sonriendo placenteramente, mientras coloca un objeto en tu palma y cierra tu mano alrededor de el. “No debes abrir tu mano hasta que te liberes de este lugar” dice el Holder, haciendo un gesto de adiós.
Una vez hayas escapado del alcantarillado, abre tus dedos, que sentirán extrañamente cadavéricos. Oirás el eco de el perfecto tu riéndose nadando alrededor tuyo mientras tu mires el objeto en tu mano. Es un muñeco de la armada de verde.
Este objeto es el 14 de 538. Eso entiendo como derrotar a tu más grande enemigo, y nunca debe ser permitido unirse al resto
En cualquier ciudad, en cualquier país, aventúrate a través de las carreteras y calles solitarias de los barrios bajos, o “la parte mala de la ciudad” Si te cruzas con un hombre desarreglado llevando una botella de licor en una bolsa de papel, con su camisa empapada en sudor y sus pantalones enlodados, no tengas miedo de preguntarle si conoce a alguien que se haga llamar a sí mismo “The Holder of the Adversary”
Más que gustoso, sonreirá como si te conociera, como un viejo amigo con el que compartes una broma interna. No te alarmes; el hombre conoce a quien estas buscando. El menos afortunado de nosotros parece saber de estas cosas. Te guiara a un acceso y casualmente resbalara en el metal con sus botas mugrientas. Echándote una pequeña linterna que alumbrara precariamente, te urgirá que bajes a la obscuridad.
Una vez dentro de las profundidades del sistema de alcantarillado, te darás cuenta de que no hay olor desagradable—ningún olor, de hecho. Pero, girando la linterna y mirando a tus alrededores, te darás cuenta de que estas en un cuarto redondo. En todas las paredes colgaran cuerpos parcialmente descompuestos, sus dueños por siempre suspendidos en un estado de medio-conciencia, sintiendo todo el dolor y horror de estar atrapados en sus cuerpos. Cuerpos tirados en el suelo, y te darás cuenta de que uno cercano te toca. Querrás alejarlo, pero de repente, el olor llega. Es lo más desagradable cosa que podrías haber imaginado: excremento humano y animal, sulfuro, cuerpos podridos, carne ardiendo.
Estarás momentáneamente paralizado por el horror de esto, y cuando te recuperes, haz lo que puedas para no vomitar. Un pensamiento aparecerá en tu cabeza: “Nosotros somos los restos de aquellos que no pudieron hacerle frente al Adversary” Tragaras saliva, asustado, mirando fijamente alrededor tuyo, buscando la fuente de la voz. Pero de repente, los cuerpos comenzaran a explotar, uno por uno, liberando más del horrible olor y bañándote en fluidos sangrientos y cosas gordas que quizá desconozcas.
Los cuerpos se fregaran en el piso, y lo que se alza fuera del verdoso enredo es una criatura de belleza pura. Entre hombre y mujer, depende de ti. No puedes sacar tu mirada de este vistoso y desnudo humano hasta que retrates un retrato de ti—el mejor que pueda haber. Confiado, sonriendo gentilmente, sonrisa paciente, tienen todo lo que tú desearías ser.
Serás llenado por un celo repentino, una ira total, una necesidad de destruir este perfecto tu. No lo hagas. Si lo haces, estarás perdido en la ira del Adversary—el eterno tormento del maldito que has atestiguado antes. Solo una pregunta viene a tu mente para preguntarle a la exquisita criatura: “Que podrían destruir?”
El Holder of the Adversary reirá melódicamente, condescendientemente, y te explicara como si fueras un niño pequeño la respuesta a tu pregunta. No se salta ningún detalle, incluso el más horrible. Extrañamente, como sea, la historia es interesante y calmante de oír, y te encontraras absorbido en una fascinación de niño con el Holder. Asemejaras la historia del Holder a una que te conto un ser amado o un guía cuando eras pequeño, y sabrás que ahora tienes la llave para derrotar al Adversary—esa que el Maldito no pudo adquirir.
“Que harás ahora, mi niño?” El Holder te preguntara, sonriendo placenteramente, mientras coloca un objeto en tu palma y cierra tu mano alrededor de el. “No debes abrir tu mano hasta que te liberes de este lugar” dice el Holder, haciendo un gesto de adiós.
Una vez hayas escapado del alcantarillado, abre tus dedos, que sentirán extrañamente cadavéricos. Oirás el eco de el perfecto tu riéndose nadando alrededor tuyo mientras tu mires el objeto en tu mano. Es un muñeco de la armada de verde.
Este objeto es el 14 de 538. Eso entiendo como derrotar a tu más grande enemigo, y nunca debe ser permitido unirse al resto
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Aqui la 4 Parte:
En cualquier cuidad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o una casa al medio del camino donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar “The Holder of Nothing” Si ves una mirada transparente y primala venir de la expresión de los trabajadores, serás llevado a un edificio separado, uno que aparenta ser una vieja casa de madera. Dentro habrá un corredor que parecerá no tener fin, y más grande que la casa.
El corredor estará completamente en silencio. Intentar hacer un ruido en el momento equivocado es un grave y lamentable error. Te darás cuenta de que las luces en el corredor se irán haciendo más y más brillantes mientras más avanzas. Si en algún momento las luces se apagan, rápidamente grita “¡No! ¡Alto! ¡Lo que estás haciendo está mal!”, mientras retrocedes. Si las luces no vuelven, huye por la puerta por la que entraste. Debería seguir abierta; Ojala que no estés muy lejos de la entrada como para que la puerta se cierre. Si se cierra, una eternidad en el infierno seria por lejos preferible a lo que sufrirás.
Si las luces regresan, continuas caminando por el corredor. Al final del pasillo habrá una única celda; el trabajador la abrirá para ti mientras te mira con disgusto. Dentro de la celda habrá un loco pasquín de colores, colocado en varias formaciones como arlequines. No debes ser distraído por ellas, en el centro del cuarto esta una joven desnuda, cubierta en sangre y tiras de nervios humanos. Si quitas tus ojos de ella aunque sea por un momento, te destruirá total y completamente. Solo responderá a una pregunta: “¿Qué eran ellos cuando eran uno?” Ella te mirara directo a los ojos y dirá la respuesta en increíble detalle. Será lo más desagradable que hayas oído; estarás en el borde del éxtasis y agonía en sus meras palabras. No es raro para un Seeker perderse en la euforia. Como sea, la peor cosa que puedes hacer es ver el tatuaje en su pecho. Tu mente estará tentada a mirarlo, pero debes resistir. Si no lo haces y, estúpidamente colocas tus ojos en el, caerás victima de sus horripilantes poderes. Te desollara (Arrancara la piel) vivo y añadirá tu carne a su colección, y te quedaras atrapado con ella, totalmente consciente, por el resto del tiempo.
El tatuaje es el objeto 4 de 538. Ellos desean ser uno otra vez, pero no deben serlo.
En cualquier cuidad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o una casa al medio del camino donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar “The Holder of Nothing” Si ves una mirada transparente y primala venir de la expresión de los trabajadores, serás llevado a un edificio separado, uno que aparenta ser una vieja casa de madera. Dentro habrá un corredor que parecerá no tener fin, y más grande que la casa.
El corredor estará completamente en silencio. Intentar hacer un ruido en el momento equivocado es un grave y lamentable error. Te darás cuenta de que las luces en el corredor se irán haciendo más y más brillantes mientras más avanzas. Si en algún momento las luces se apagan, rápidamente grita “¡No! ¡Alto! ¡Lo que estás haciendo está mal!”, mientras retrocedes. Si las luces no vuelven, huye por la puerta por la que entraste. Debería seguir abierta; Ojala que no estés muy lejos de la entrada como para que la puerta se cierre. Si se cierra, una eternidad en el infierno seria por lejos preferible a lo que sufrirás.
Si las luces regresan, continuas caminando por el corredor. Al final del pasillo habrá una única celda; el trabajador la abrirá para ti mientras te mira con disgusto. Dentro de la celda habrá un loco pasquín de colores, colocado en varias formaciones como arlequines. No debes ser distraído por ellas, en el centro del cuarto esta una joven desnuda, cubierta en sangre y tiras de nervios humanos. Si quitas tus ojos de ella aunque sea por un momento, te destruirá total y completamente. Solo responderá a una pregunta: “¿Qué eran ellos cuando eran uno?” Ella te mirara directo a los ojos y dirá la respuesta en increíble detalle. Será lo más desagradable que hayas oído; estarás en el borde del éxtasis y agonía en sus meras palabras. No es raro para un Seeker perderse en la euforia. Como sea, la peor cosa que puedes hacer es ver el tatuaje en su pecho. Tu mente estará tentada a mirarlo, pero debes resistir. Si no lo haces y, estúpidamente colocas tus ojos en el, caerás victima de sus horripilantes poderes. Te desollara (Arrancara la piel) vivo y añadirá tu carne a su colección, y te quedaras atrapado con ella, totalmente consciente, por el resto del tiempo.
El tatuaje es el objeto 4 de 538. Ellos desean ser uno otra vez, pero no deben serlo.








